En un tiempo muy remoto, después de la nada y antes de que existiera el todo, la luz y la oscuridad fueron creadas, habitaban cada una en sus reinos, en la luz Selene siempre había acompañado a su hermano, pero era un ser individual, soñador y melancólico, un día Selene quien siempre había sido acompañada por su hermano quiso encontrar su propia luz, así que descendió a la tierra y se alejó de él, mientras más se alejaba se dio cuenta que el cielo se oscurecía cada vez más y así conoció la noche, quedó maravillada por aquel manto negro, cuando el ciclo de su hermano terminaba ella esperaba a verle aparecer y tomar el cielo, se quedaba embelesada admirando lo hermoso que era el firmamento cuando este estaba ahí, mientras su hermano Helios opacaba todo a su alrededor, la oscuridad dejaba lucirse al más mínimo destello creando todo un espectáculo, hasta que una noche la oscuridad descendió del cielo y la invito a formar parte de eso que a ella tanto le gustaba.
Selene muy alagada no aguantaba tanta felicidad y como llevada por un encanto se elevó hasta lo más alto, en aquella oscuridad ella brillaba más que ningún cuerpo celeste, juntos creaban el contraste perfecto, la oscuridad enamorada del destello de Selene le pidió quedarse para siempre si así lo quería, de esa manera se convirtió en su fiel compañera.

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